Comparto contigo mi creencia...

tengo la plena convicción acerca de que el desarrollo del Ser Humano es la base para servir a otros Seres Humanos.

Crezcamos juntos!!!

lunes, 27 de julio de 2009

5° Secreto (No tan Secreto) La imaginación y su increíble poder

Recuerdo lo que Napoleón Hill dice en su libro… (¿te acuerdas de él? si oye, el escritor del famoso libro “Piense y hágase rico”), “Lo que el hombre pueda imaginar, el hombre puede realizar” y finalmente el hombre fue a la luna (quien sabe si cuando lo dijeron por primera vez, porque ya ves que hay muchos comentarios al respecto) pero muy probablemente hoy ya lo han hecho. Tristemente también ha pensado en la destrucción de otros seres humanos y ya lo ha hecho.

Sin excepción, todos tenemos el poder de imaginar lo que podemos llegar a ser y con esto, tenemos la capacidad de accionar lo necesario para lograr hacer realidad lo que deseamos. Claro que también puede detenernos, solo recuerda cuantas veces te has detenido de hacer algo imaginando que corres el riesgo de fracasar, pero cada vez que caes en esto, pierdes de vista que “fracaso es dejar de intentar por miedo al fracaso” y no “intentar y descubrir que esa no era la manera adecuada de conseguir lo que buscabas”, (recuerda a Tomás A. Edison cuando buscaba encontrar la generacion de la energía eléctrica).
Si esta experiencia la trasladamos a nuestro empleo, son esos miedos los que nos paralizan para buscar un empleo mejor dejando la seguridad del que actualmente tenemos y el caso más fácil de citar, es el de “aventarnos” a poner un negocio propio.

Es tan grande el poder de nuestra imaginación, que cuando deseamos algo con todas nuestras fuerzas y logramos imaginar que ya lo tenemos y lo disfrutamos internamente con la satisfacción de tenerlo, surge en nuestro interior un estímulo que nos conduce al logro de ese deseo.

En el trabajo, la imaginación tiene un gran papel: un sistema para eficientar el proceso de producción, la idea para una nueva campaña publicitaria, la creación de un nuevo producto, etc.

Muchas veces hemos leído y oído que nuestro cerebro se asemeja a una computadora, pues el programador es nuestro consciente, esto significa que tenemos la posibilidad de programar nuestro equipo integrado para realizar todo aquello que deseamos. Siguiendo la analogía, el lenguaje que requiere nuestro equipo es precisamente nuestra imaginación y una vez hecho el programa, estamos listos para lograr aquello que buscamos.

Nuestro subconsciente se hace cargo de la parte motora de nuestro cuerpo, incluyendo movimientos de brazos y piernas, la expresión de nuestra cara, nuestra postura y la seguridad de nuestra voz. Pero nuestro gran aliado, adivina… ¿quién es?

Sin duda NUESTRA BÚSQUEDA DEL ÉXITO.

Confundimos mucho los términos y frecuentemente esto sucede con la palabra “intención” vs. “deseo”.
Así cuantas veces decimos, “tuve la intención de hacer esto o aquello, pero no lo logré”, pues ahí se evidencia al darle el significado a cada término que realmente no hubo intención sino deseo.
Deseo, implica imaginar y pensar en aquello que buscamos y ponerle intención, significa “ACTUAR”, hacer lo necesario para que nuestro deseo se materialice y no me estoy refiriendo a situaciones esotéricas o mágicas más allá de hacer lo necesario para lograr lo que deseamos.
Aquí considero oportuno citar a Neale Donald Walsh, quien en sus libros de “Mis conversaciones con Dios” (que por cierto les recomiendo) dice:
El Universo fue creado obedeciendo a una necesidad (no es momento de entrar en ésta discusión –aunque yo estoy de acuerdo en esto-), y la necesidad del Universo es satisfacer al Ser Humano por lo cual, al ser esa su razón de ser, siempre lo está haciendo.

¡Observa!

Cuando tú decretas al universo diciendo “deseo tal o cual cosa”, a partir de ese momento el universo ya te está complaciendo y si esperas materializar eso que deseas, ahí te quedarás esperando, porque el universo sigue complaciéndote; que ¿cómo?
Fíjate, le has decretado que “deseas” eso… si el universo te lo da, en ese momento dejaría de complacerte y no fue creado para ello.
Si en cambio, decretas: “elijo para mí esto”… el universo de inmediato accede a tu petición, inspirandote a que acciones lo necesario para que eso se dé.
¿Te cuesta creerlo? Lo entiendo, a mí también me costó al principio, pero me atreveré a sugerirte lo que yo hice…
¿por qué no lo intentas? ¿qué puedes perder? ¿unos minutos de tu tiempo?
¡Hasta el próximo secreto!