Comparto contigo mi creencia...

tengo la plena convicción acerca de que el desarrollo del Ser Humano es la base para servir a otros Seres Humanos.

Crezcamos juntos!!!

viernes, 31 de julio de 2009

8º Secreto (No tan Secreto) Te preparas para triunfar o para fracasar

Que triste es conocer tantos casos de seres humanos que tienen la convicción de que porque logran un título universitario pueden considerarse como exitosos. Realmente, esto requiere de un gran esfuerzo, pero por sí solo, de nada sirve. Lo que quedó detrás de todo ese esfuerzo, es decir el conocimiento es lo que realmente importa y consecuentemente, no se tendría que asistir a la universidad para adquirir el conocimiento; así, una persona que realmente quiere progresar, no se limita por no haber podido o querido estudiar una carrera profesional, pues siempre existe la opción de hacerlo por la tarde o por la noche después de asistir a trabajar. Adicionalmente, hoy estan de moda los diplomados que muchísimas instituciones ofrecen en una gama amplísima de disciplinas, así que, NO EXISTE PRETEXTO alguno para que la persona no se prepare.
La preparación demanda esfuerzo que se adquiere al aplicar la disciplina necesaria, esto significa aceptar que se requiere cambiar descanso por estudio y diversión, pero, ¿alquien mencionó que triunfar era fácil?
Cualquier actividad que inicies, requiere de horas de preparación, un pianista necesita ocho horas diarias de práctica durante un mes por lo menos, para presentar un concierto de una hora de duración; un ballet acuático necesita varios meses practicando dos o tres horas diarias para una competencia que se presentará durante cinco minutos.
Cuando alguien en la empresa se interesa en adquirir mayores conocimientos por su cuenta, invariablemente, la misma empresa pone sus ojos en él para seguir de cerca su desarrollo y en la primera oportunidad incentivarlo.
Así que, ¿cómo ves? ¿triunfo o fracaso? … Tu decides.

miércoles, 29 de julio de 2009

7º Secreto (No tan Secreto) Sábete quien eres

Cuando uno logra saber quien es, cuando aprende a conocerse, es cuando se puede considerar que ha alcanzado la maduréz, con todas sus ventajas y desventajas, fuerzas y debilidades, esto es, cuando realemtene uno reconoce haber aprendido de las experiencias pasadas y presentes.
Es evidente que resulta por demás difícil reconocer los propios errores, pues aprendemos desde muy niños (como ya lo hemos mencionado antes), a culpar a otros o a algo por aquello que consideramos equivocado, tal como si fuésemos marionetas del destino.
Encontrar el cambio y luego el triunfo, será imposible mientras no reconozcamos que nos faltaría mucho para considerarnos como perfecots y nuestror fallos, son provocados por nosotros mismos, a veces por inexperiencia, a veces por desidia o por autoconsentimiento.
La ventaja de reconocer nuestra responsabilidad nos deja una gran enseñanza, que aunque dura, nos regala “CONOCIMIENTO”, pero con la garantía de que una vez que se obtiene, dura por siempre y puede utilizarse cuanto se requiera.
Por lo anterior, resultaría muy sano autoevaluarnos periódicamente (al menos una vez en el año) haciendo un inventario de nuestros aciertos y errores, pero no para cuantificarlos, sino para modificar aquello que no nos llevó al lugar esperado por nosotros.
Lo ideal sería que una o dos veces por mes, revisáramos nuestra propia actuación y nos permitiría corregir muchos eventos antes de que pudieran traer consecuencias graves.
Te propongo algo… escribe en tu agenda personal cuando tú lo decidas “Autoexamen”, de preferencia los primeros días del mes, para que evalúes tu actuación del mes anterior y toma nota…
Te anticipo que encontrarás grandes oportunidades para modificar aquello que no te agrada.
¿Por qué no lo pruebas?

¡Hasta el próximo secreto!

martes, 28 de julio de 2009

6ª Secreto (No tan Secreto) Alguien que carece de metas, nunca sabrá cuál es su destino

Dice Luis Castañeda, que si tomáramos al azar 100 personas y les preguntáramos ¿cuál es su meta en la vida? Muy probablemente responderían: TRIUNFAR, pero con toda seguridad no sabrán definir qué significa su triunfo.
Como comentábamos en el secreto anterior, pienso que uno de los fracasos más grandes de la humanidad, es la carencia de metas personales, razón por la que millones de personas pasan su vida navegando sin saber adónde quieren ir y mucho menos, adónde irán a parar. Lamentablemente aún hay algo peor, millones de seres humanos tampoco tienen metas a corto plazo, viven a expensas de lo que la vida les de escudándose en el “Dios dirá” o “lo que Dios decida”, pero sin asumir su propia responsabilidad adoptando la creencia de que en verdad, Dios SI QUIERE lo que ellos quieran, siempre y cuando tomen la acción pertinente para conseguirlo. Otros dicen que es “cuestión de suerte”, pero lo que en vdd sucede, es que resulta de lo más cómodo tener algo o alguien a que o a quien culpar, pues es la manera más sencilla de no asumir nuestra propia responsabilidad al no conseguir aquello que ni siquiera sabemos si en realidad lo queremos o no y como lo mencionamos, mucho menos si ni siquiera hemos “elegido” lo que buscamos.
Realmente es muy fácil fijarnos metas haciendo uso de nuestra imaginación y cuestionándonos qué es lo que necesitamos lograr como cónyuge, como empleado, como ciudadano, como Ser humano; esto es algo que algunos pocas veces hacen y otros nunca. Démonos cuenta que no solamente basta con preguntarnos lo anterior y contestarnos, sino es necesario imaginar las respuestas y vivir mentalmente la experiencia de lograr esos propósitos, así sería posible saber si estaríamos agusto con esas metas.
Aún después de hacer lo anterior, es preciso definir los pasos que habría que dar para alcanzar las metas fijadas y después volviendo a usar la imaginación a través de nuestra visualización mental, motivarnos lo suficiente para implementar cada paso que nos conduzca al destino escogido.


¡Hasta el próximo secreto!

lunes, 27 de julio de 2009

5° Secreto (No tan Secreto) La imaginación y su increíble poder

Recuerdo lo que Napoleón Hill dice en su libro… (¿te acuerdas de él? si oye, el escritor del famoso libro “Piense y hágase rico”), “Lo que el hombre pueda imaginar, el hombre puede realizar” y finalmente el hombre fue a la luna (quien sabe si cuando lo dijeron por primera vez, porque ya ves que hay muchos comentarios al respecto) pero muy probablemente hoy ya lo han hecho. Tristemente también ha pensado en la destrucción de otros seres humanos y ya lo ha hecho.

Sin excepción, todos tenemos el poder de imaginar lo que podemos llegar a ser y con esto, tenemos la capacidad de accionar lo necesario para lograr hacer realidad lo que deseamos. Claro que también puede detenernos, solo recuerda cuantas veces te has detenido de hacer algo imaginando que corres el riesgo de fracasar, pero cada vez que caes en esto, pierdes de vista que “fracaso es dejar de intentar por miedo al fracaso” y no “intentar y descubrir que esa no era la manera adecuada de conseguir lo que buscabas”, (recuerda a Tomás A. Edison cuando buscaba encontrar la generacion de la energía eléctrica).
Si esta experiencia la trasladamos a nuestro empleo, son esos miedos los que nos paralizan para buscar un empleo mejor dejando la seguridad del que actualmente tenemos y el caso más fácil de citar, es el de “aventarnos” a poner un negocio propio.

Es tan grande el poder de nuestra imaginación, que cuando deseamos algo con todas nuestras fuerzas y logramos imaginar que ya lo tenemos y lo disfrutamos internamente con la satisfacción de tenerlo, surge en nuestro interior un estímulo que nos conduce al logro de ese deseo.

En el trabajo, la imaginación tiene un gran papel: un sistema para eficientar el proceso de producción, la idea para una nueva campaña publicitaria, la creación de un nuevo producto, etc.

Muchas veces hemos leído y oído que nuestro cerebro se asemeja a una computadora, pues el programador es nuestro consciente, esto significa que tenemos la posibilidad de programar nuestro equipo integrado para realizar todo aquello que deseamos. Siguiendo la analogía, el lenguaje que requiere nuestro equipo es precisamente nuestra imaginación y una vez hecho el programa, estamos listos para lograr aquello que buscamos.

Nuestro subconsciente se hace cargo de la parte motora de nuestro cuerpo, incluyendo movimientos de brazos y piernas, la expresión de nuestra cara, nuestra postura y la seguridad de nuestra voz. Pero nuestro gran aliado, adivina… ¿quién es?

Sin duda NUESTRA BÚSQUEDA DEL ÉXITO.

Confundimos mucho los términos y frecuentemente esto sucede con la palabra “intención” vs. “deseo”.
Así cuantas veces decimos, “tuve la intención de hacer esto o aquello, pero no lo logré”, pues ahí se evidencia al darle el significado a cada término que realmente no hubo intención sino deseo.
Deseo, implica imaginar y pensar en aquello que buscamos y ponerle intención, significa “ACTUAR”, hacer lo necesario para que nuestro deseo se materialice y no me estoy refiriendo a situaciones esotéricas o mágicas más allá de hacer lo necesario para lograr lo que deseamos.
Aquí considero oportuno citar a Neale Donald Walsh, quien en sus libros de “Mis conversaciones con Dios” (que por cierto les recomiendo) dice:
El Universo fue creado obedeciendo a una necesidad (no es momento de entrar en ésta discusión –aunque yo estoy de acuerdo en esto-), y la necesidad del Universo es satisfacer al Ser Humano por lo cual, al ser esa su razón de ser, siempre lo está haciendo.

¡Observa!

Cuando tú decretas al universo diciendo “deseo tal o cual cosa”, a partir de ese momento el universo ya te está complaciendo y si esperas materializar eso que deseas, ahí te quedarás esperando, porque el universo sigue complaciéndote; que ¿cómo?
Fíjate, le has decretado que “deseas” eso… si el universo te lo da, en ese momento dejaría de complacerte y no fue creado para ello.
Si en cambio, decretas: “elijo para mí esto”… el universo de inmediato accede a tu petición, inspirandote a que acciones lo necesario para que eso se dé.
¿Te cuesta creerlo? Lo entiendo, a mí también me costó al principio, pero me atreveré a sugerirte lo que yo hice…
¿por qué no lo intentas? ¿qué puedes perder? ¿unos minutos de tu tiempo?
¡Hasta el próximo secreto!

domingo, 26 de julio de 2009

4° Secreto (No tan Secreto) Nadie más allá que uno mismo puede motivarnos

Esa fuerza que nos mueve y que nos empuja a "accionar" desde el interior de cada uno, puede estar dormida por mucho tiempo y lamentablemente en algunos, inactiva toda la vida, es a lo que llamamos MOTIVACIÓN.

Consideremos que de ser externa, todos los que asistieran a un curso de superación personal saldrían motivadas al mismo nivel, pero no es así. Unas salen dispuestas a hacer cambios absolutos en su vida, pero al paso de los días, el animo decrece y regresan a su forma acostumbrada de vida. Otras, si modifican algunos aspectos y su progreso se puede percibir. Otras, solo comentan que el tema fue muy interesante pero ni siquiera piensan en poner en práctica los conceptos cubiertos.

Observa que si una persona depende de que otros la "motiven" para actuar, muy probablemente es una perdedora toda su vida, porque no usa su motivación interior, única fuerza motríz del éxito. Tú has visto esta clase de personas por algún lado, son los que dicen que "no hacen un mejor trabajo porque no la motivan" y por esa actitud continuamente son despedidos de varios empleos o desperdician las promociones que sus superiores pudieran estár pensando para otorgárselas. Viven siempre a la espera de ese gran motivador como si fuera un mesías, pero la triste realidad, es que pueden quedarse esperando porque "NUNCA LLEGARÁ", a menos de que se den cuenta de que siempre ha estado dentro de ellos mismos.

A su vez, "EL MIEDO" (huuuuy!) que también es interno, es un "GRAN MOTIVADOR", pero no hay algo peor que actuar por miedo, porque los resultados no siempre serán favorables. Cuando las personas trabajan por temor a que las despidan, carecen de la concentración necesaria, o no darán el paso "adicional" para hacer un buen trabajo, ya que solo se conforman con hacer lo necesario para mantener el empleo.

El mejor motivador es "el deseo". La necesidad casi compulsiva de lograr el éxito en la vida. Querer ser TODO lo que uno es capaz de ser. Aspirar a ascender la montaña y plantar la bandera propia en la cima. Esta es la única motivación que realmente funciona.
Como ya lo mencioné, esta motivación existe en el interior de cada uno de nosotros, como resorte comprimido con toda su energía lista para liberarse y dispararnos hacia el triunfo. Lo único que requerimos hacer, es oprimir el botón. Tristemente, son muchos los que dicen "mañana", "mañana", "mañana", y mañana, cuando se dan cuenta, el tiempo se les ha terminado.

El mejor empleado de una empresa es aquel que sabe motivarse a sí mismo, empresa propia o ajena, es aquel que no espera "la palmadita" en la espalda para continuar haciendo un buen trabajo. Un empleado automotivado trabaja para sí mismo por lo que es él quien tendrá que darse la palmada y felicitarse por sus logros. De esta manera, si su jefe no reconoce la calidad de su trabajo, no va a desanimarse y reducir su productividad como consecuencia de ello, sino a demostrarse que la fuerza es propia, no de quien espera la palmada.

Obviamente son los automotivados los que ocupan los puestos más importantes en la organización. No es casualidad que a medida que el empleado asciende en la pirámide organizacional recibirá menos halagos cada vez que hace un buen trabajo, primero porque se espera que siempre haga bien las cosas y luego, porque su motivación interior será más grande, pues a medida que se consiguen más triunfos, crece también nuestro deseo de seguir adelante para obtener más.

¡Hasta el próximo secreto!

sábado, 25 de julio de 2009

3er SECRETO (No tan secreto) La única evidencia de tu carácter, es LA DISCIPLINA

Desde mis primeros años en la escuela comencé a oír ésta palabreja "disciplina", me cansaba escucharla de mis maestros; luego estudiando música, la misma cantaleta "es cuestión de disciplina"... finalmente, no me quedó más remedio que aceptar, "la disciplina es una de las cualidades más importantes de alguien que desea ser triunfador". Si abrimos nuestra visión, en todas las cosas quienes identificamos como exitosos, son personas disciplinadas que se convierten en seres confiables y se ganan el respeto de la mayoría, pues comunmente son ejemplo, así que no es de extrañarse que a quienes practican la disciplina les caigan las mejores disciplinas del cielo.

La AUTOdisciplina es elemento fundamental para conseguir las metas en la vida, porque conseguir lo que uno se propone requiere de tiempo, por lo que con solo con una gran dosis de disciplina autoimpuesta es que se realizan las actividades necesarias para lograr nuestros objetivos.

Trabajar muchas horas seguidas cuando es necesario, estudiar después de trabajar, hacer algo que nos disgusta hacer pero que es preciso realizar, son ejemplos de actividades que requieren de autodisciplina.


Observemos, que una persona disciplinada es siempre confiable, pues uno apuesta a la puntualidad de esa persona y a la buena calidad del resultado que obtendrá a las encomiendas hechas a ésta persona.


Hablando específicamente de "Puntualidad", es una característica muy evidente de quien practica la autodisciplina, porque no importa qué tenga que hacer para llegar a tiempo a una reunión, él está dispuesto a hacerlo.


Hey, mucho ojo eh? pues "ser disciplinado" no significa ser sumiso en todo. No quiere decir que hay que estar dispuesto a hacer todo lo que se lo ordene, aun cuando la orden vaya en contra de sus principios. Una persona con disciplina siempre tiene el poder de la discriminación; es decir, sabe lo que diferencia las consecuencias benéficas de las consecuencias perjudiciales.

De esta forma si recibe una orden para hacer un trabajo que puede dañar a la empresa, es precisamente su propia disciplina lo que le harà desobedecer tal orden, porque es una cualidad que se produce de adentro hacia afuera, esto quiere decir, "se es disciplinado con uno mismo antes de serlo con los demás".


¡Hasta el siguiente secreto!

viernes, 24 de julio de 2009

2do SECRETO (No tan secreto) El rumbo de una persona es imposible manejarlo por control remoto


Somos cada uno quienes determinamos qué queremos hacer con nuestra vida y si retrocedemos en el tiempo, veremos que desde que somos bebés mostramos esta determinación. Si un bebé no quiere comer, por más explicaciones que le demos no comerá y si lo forzamos, introduciendo comida en su boca, a la primera oportunidad la echa fuera.

Es lamentable que muchas personas pierden el control de su vida muy temprano y se dejan llevar por la corriente sin considerar a donde van a parar.

¿Has visto a alguien así en las empresas? Es muy común, por lo regular tienen gran antigüedad en la empresa y lo que es más, en el mismo puesto, o cuando mucho, habrán estado en puestos laterales; por supuesto que son buenos empleados, pues hacen todo lo que se les dice y bien, pero no han sabido controlar su destino y se inmovilizan por temor a fracasar si desean buscar otro empleo, o incluso temen pedir aumento de sueldo porque no los vayan a despedir.

Es la falta de autocontrol lo que nos hace ser "títeres -marionetas-" de otras personas, que si nos dicen ¡salta! saltamos, ¡silba! silbamos. Esto sería lo menos grave pues hay muchos que se inician en los vicios por no saber negarse o se prestan para actividades ilegales dentro de las empresas, convirtiéndose en la "carne de cañón" de personas sin escrúpulos que aprovechan la debilidad de carácter del individuo para hacerlo realizar cosas en su propio beneficio.

Cada uno, requerimos hacer lo conveniente porque queremos hacerlo, porque la valoración de aquello depende de nosotros para nuestro propio beneficio.

Las consecuencias comienzan a aparecer, pues las personas sin autocontrol "SIEMPRE CULPAN" a todo y todos de lo que les ocurre y no se dan cuenta que al nacer tienen las llaves de su propio vehículo para ser los conductores y se dirijan adonde deseen, pero ceden el lugar del conductor a otros para que conduzcan por ellos.

Cuando ejercemos el autocontrol, la toma de decisiones respecto de nuestra vida se hace más fácil comunmente, más acertada, porque sabemos lo que necesitamos a cada momento.

A veces, permanecemos en un empleo sin satisfacernos del todo, porque "nos conviene" conservarlo por razones válidas, lo cual no significa "falta de autocontrol", pues nosotros mismos hemos decidido mantenernos ahí porque encontramos otros fines ulteriores que nos compensarán nuestro "aguante" actual. ¿Como cuáles casos? ... Por ejemplo cuando por cuestiones de horario necesitamos conservar nuestro empleo mientras fuera de horas de trabajo estudiamos alguna carrera universitaria, con lo cual, aunque no estemos totalmente a gusto con el empleo actual, lo conservamos como instrumento para conseguir otro fin, pues terminando la carrera universitaria seguramente podremos conseguir otro empleo que nos satisfaga y nos permita triunfar en la vida.

¡Hasta el siguiente secreto!





1er SECRETO (no tan secreto) Uno vale tanto como cree valer

En el trabajo, se hace más evidente que el primer paso para ser exitoso se da al "reconocer el valor que uno tiene". 

Recordemos que somos un diamante en bruto (lo hemos leído o escuchado muchas veces), pero por lo mismo, es la presión ejercida sobre el trozo de carbón (feo, que mancha, oscuro) lo que lo convierte en esa preciosa pieza de joyería que es el diamante, solo que esto sucede hasta el momento en que alguien lo descubrió. 

Así, las personas que han tenido un pasado nada recomendable muchas veces son las que logran conseguir el éxito en la vida.

En opuesto, muchas personas nacidas en cuna de plata, no logran progresar jamás debido a la falta de reconocimiento del valor que tienen como seres humanos. 
Cuántas personas conoces que han tenido dinero, las mejores escuelas, viajes, buena ropa, toda la diversión que quisieron y con todo eso, terminaron en la cárcel o muertos por sus excesos, hundidos en las drogas o el alcohol.

Así que podemos inferir, que todo Ser Humano, tiene el potencial para superarse o destruirse, independientemente de cómo haya sido su cuna.

Cuando reconocemos nuestro valor, aprendemos a querernos. 

Quizá no estemos conformes con lo que hemos logrado hasta el momento, pero eso no es motivo para despreciarnos, observa que en nosotros mismos, está poder cambiar las cosas para llegar a ser lo que queremos ser.

Una forma de "llamarle" a cuanto nos queremos a nosotros mismos, es "AUTOESTIMA" y cuando la tenemos, lo proyectamos en todo lo que hacemos, pues nos perciben seguros en nuestras decisiones y acciones, tratamos de mejorar nuestra presencia y nuestra personalidad, parece irradiar confianza.

Una persona con autoestima, no necesita usar ropa de primera clase, ni automóvil del lujo, ni colgarse medio kilo de oro y joyas en el cuello para sentirse segura de sí misma, sino solamente con su presencia irradia seguridad con la expresión de su cara y con los mensajes no verbales que su cuerpo envía a todo aquel con quien interactúa.

Las personas que dependen de cosas externas para sentirse seguras, lamentablemente caen en lo que conocemos como "seres acomplejados" que tienen la creencia de que sin las cosas materiales no son alguien (lo que usualmente se dice, son nadie).

¡Hasta el siguiente secreto!

SECRETOS (No tan secretos) para lograr un SER HUMANO PRODUCTIVO

Hola, seguramente te llamó la atención el título de ésta entrada y si así fue, es porque muy seguramente también, tienes la percepción de que hay "algo" en tí que puedes mejorar, para lograr obtener todo tu potencial.

¿Qué te pasa? 
¿Sientes no estar aprovechando al máximo tu talento, habilidades, conocimientos (por no decir) tus fortalezas?

Muy probablemente en éstos escritos encuentres algo que te pueda servir, si por un momento logras "silenciar" tu propio EGO ;-) que no es otra cosa que esa vocecita que se contrapone a nuestra esencia humilde, para reconocer nuestras carencias y lograr subsanarlas para crecer diariamente.

A partir de éste bloque de información, buscaré incluir periódicamente (espero que muy seguido), algunas referencias que ayudarán a que te haga click en tu sistema neuronal, todo ese cúmulo de conceptos y datos que a lo largo de tu vida has oído, mas no has hecho conciencia de lo que realmente significa; cuando comprendas, hasta será inevitable tu sonrisa al darte cuenta que siempre lo has sabido, solo que no era el momento en que lo pudieras comprender y aplicar en tí mismo.

Ojalá aproveches este material que surge utilizando como fuente un libro de hace ya varios años, cuyo autor es Luis Castañeda y que lo tituló: Excelencia en el trabajo. Adicionalmente tiene apuntes de otros autores y me atrevo a incluir apuntes personales. Como en los buenos banquetes... "¡BUEN PROVECHO!"

martes, 7 de julio de 2009

Todo surge de nuestras creencias y pensamientos

Has hecho conciencia de que todo lo que tú eres y quieres ser, surge de todo aquello en lo que tú crees? Por supuesto lo que tu crees, es resultado de tus pensamientos. 
Cada actitud, posición, reacción, estímulo o como quieras llamarle, tiene su origen en lo que tú piensas. 

Primero cuando niño, tus primeros estímulos fueron realizados por tus padres o quien hizo las veces de ellos, al crecer un poco, siguieron tus abuelos, tus hermanos, posteriormente tus profesores y compañeros de escuela, después el ministro del culto religioso en el que hayas sido iniciado y de repente, se esperaba que tu sólo comenzaras a hacerte cargo de tus pensamientos, es decir, lo que comunmente se llama "ser responsable". 
Este proceso, ah como nos duele en algunos casos, pues como parte de todos los estímulos que cañonearon nuestros pensamientos, está inoculado el principio de "culpa", desde donde sin deberla ni temerla, en algunas religiones nos imponen el "pecado original", el cual en muchos casos nos es enseñado no en su exacta dimensión metafórica, sino como una culpa real, que heredamos muchas veces sin saber ni de quien, ni porqué, solo nos dicen que tenemos el pecado original inoculado en nuestro ser. 

Pero por otra parte, quien nos enseñó así, fue porque a ellos también los enseñaron de ésta forma, ellos buscaron lo mejor para nosotros, solamente que no sabían otra forma más que la que ellos mismos aprendieron.
En la etapa en la que nos comenzaron a educar, no teníamos el criterio (o uso de razón) suficiente para asumir nuestra propia responsabilidad. 
Hoy, (suponemos que) es diferente y solo aquel que no esté dispuesto a asumir sus propia responsabilidad, es por elección que decide detener su propio crecimiento.
Avancemos en los aspectos a tratar y se irá aclarando éste panorama.

sábado, 4 de julio de 2009

Comencemos por el principio...

Hablar de un Mentor, es algo poco común en países como México, donde se utilizan otros términos con mayor frecuencia, tales como Tutor, Coach, Consejero, etc. Sin embargo, hablar de la Mentoría reviste una sólida definición que posteriormente detallaré.

Se piensa que los primeros Mentores surgen en Africa de hace más de 5,000 años, donde los mayores orientaban a los jóvenes en la búsqueda y ubicación de su camino durante la vida.

La siguiente alusión, aparece cuando Homero (el ilustre dramaturgo griego) narra la historia de Ulises en su obra la Odisea, mencionando que cuando éste partía a la guerra, llamó a su mejor amigo cuyo nombre era Mentor y le dejó por encargo la educación de su hijo Telémaco. Se creía que Mentor era una forma en la que la Diosa Atenea se mostraba para proteger a Telémaco mientras su padre peleaba.

Años más tarde, las Universidades, (Oxford en Inglaterra fue una de las primeras), comenzaron a preparar "Dons", que eran un tipo de Mentores (con un enfoque más bien académico), quienes permanecían al lado de los estudiantes durante su estancia universitaria, para aconsejarlos y apoyarlos en sus estudios.

Sin embargo, se menciona que en el siglo XVI época de la Revolución Industrial, es cuando más auge toma la existencia de los Mentores, pues sabemos que en esa época realmente los oficios se aprendían en base a la práctica que los "aprendices" lograban hacer guiados por los expertos quienes ofrecían toda la experiencia acumulada en el ramo para preparar a esos jóvenes a su cargo.

Mencionado lo anterior, podemos llegar a una breve definición de Mentor diciendo que:
Mentor, es la persona que se ha preparado profesionalmente y/o ha adquirido la habilidad y experiencia para guiar a su discípulo hacia la obtención de objetivos y metas.
Basados en la definición anterior, concluímos en que... Mentoría es el proceso que vive y experimenta una persona (discípulo) para ser guiado por el Mentor.

Específicamente, hablando de la Mentoría en Productividad Personal, definimos al Mentor en este ramo como el profesional que asiste la confrontación de la persona consigo mismo, concienzando sus paradigmas y sistema de creencias, identificando e instaurando los hábitos que lo conduzcan hacia su óptima productividad personal, familiar, académica y/o profesional.