Comparto contigo mi creencia...

tengo la plena convicción acerca de que el desarrollo del Ser Humano es la base para servir a otros Seres Humanos.

Crezcamos juntos!!!

lunes, 3 de agosto de 2009

10º Secreto (No tan Secreto) El principal de los principios: integridad

Te has cuestionado ¿cuántas veces cuando expresas algo a alguien, realmente lo que dices es lo mismo que piensas y sientes? ¿eres de los que creen que existe “envidia de la buena”? ¿estás acostumbrado a decir “mentiras piadosas”?
En cualquiera de los casos anteriores estamos hablando de “integridad”, una cualidad que cuesta tanto lograr y que garantiza a quien la adquiere, la confianza absoluta de quienes lo conocen.
Veamos.
Una mentira, por “pequeña” o “piadosa” que sea, puede echar por la ventana toda la confianza en alguien. La “envidia” no admite bandos, “mala” o “buena” sigue siendo envidia.
Es algo así como la broma que tanto se ha hecho cuando platican de alguien que por descuido resulta embarazada y dicen: “está un poquito embarazadita”, ¿se puede estar solamente un poquito en ese estado? Se está o no se está.
De igual manera la contraparte, que es la INTEGRIDAD, es total o no existe, pues sería muy riesgoso y complicado calificar diciendo que se es 90% íntegro.
Una persona íntegra, invariablemente logra “pensar, sentir y decir” lo mismo. Basta recordar a los grandes Maestros de la historia: Jesús de Nazareth, Buda, Ghandi, quienes en sus respectivas historias nos dieron muestra de su integridad.
Ser íntegro significa ser fiel a los principios que nos rigen, a toda costa, siempre. Significa levantarse y reclamar cuando un principio esté por ser pisoteado. Significa decir “me equivoqué”, cueste lo que cueste.
No cabe duda que es difìcil poseer ésta cualidad, pues es tan conveniente decir mentiras piadosas para salvar el pellejo o para cualquier fin crítico.
Lamentablemente, sin importar lo hábil que sea la persona para decir mentiras, llegará el momento en que caerá víctima de sus falsedades y cuando esto ocurre, todas las mentiras se derrumban aplastándole, pues la falta de integridad consecuentemente deja autodestrucción.
Cada vez que se incurre en la mentira o se defrauda la confianza de alguien, la autodestrucción se hace presente obstaculizando el éxito.
La buena noticia es que una vez haciendo conciencia de lo que es la integridad, se hace posible observar que LA MENTIRA también ES UN HABITO y como tal, puede modificarse voluntariamente.
La noticia mala, es que la falta de integridad solamente defrauda a quien miente, porque llega a creer sus propias mentiras, quedando en la posiciòn de aquellos a quienes engaña.
Integridad en el trabajo, significa, evitar mentir y defraudar la confianza que la empresa y funcionarios otorgan al empleado. Un miembro de la empresa que es ìntegro, a toda prueba es más valioso que cualquier otro aún más productivo con fallas de integridad, pues la confianza en cualquier caso es la plataforma sobre la que cualquier organización construye su éxito y progreso.

¡Hasta el próximo secreto!

9º Secreto (No tan Secreto) Haz lo que necesites hacer A gusto Por gusto y Con gusto

Desde niños aprendimos a hacer las cosas porque nos habituaron a tomar acción diciéndonos “tienes que hacer… -tus labores escolares, el arreglo de tu cuarto, etc.-. Quizá tú lector, estarás de acuerdo conmigo en que aquellas cosas que cada uno decidimos hacer son las que nos cuesta menos trabajo llevarlas a cabo.
Cuanta diferencia existe entre “tener que hacer” y “necesito hacer para lograr…”; la primera opción conlleva imposición, la segunda nos lleva al logro de un objetivo por conciencia, decisión y elección propia.
¿Por qué no acostumbrarnos a “hacer” con la visión puesta en el logro a conseguir después de esa acción? Si nos habituamos a esto, seguramente lo que hagamos procuraremos hacerlo en condiciones que nos hagan sentir a gusto, además lo haremos por el gusto de conseguir lo que vendrá después y hacerlo con gusto nos garantiza un resultado muchas veces mejor que el esperado.
Todo esto nos lleva a considerar el factor “entusiasmo”, solo consideremos que hablar de entusiasmo es encontrar diversión en los asuntos más serios y la vida dura tan poco que si no la disfrutamos estaremos perdiendo la oportunidad de ser felices la mayor parte del tiempo.
El entusiasmo puede ser adquirido y el primer paso para conseguirlo es estar contento consigo mismo, considerando que cualquier situación de desacuerdo con uno mismo es superable.

Resulta fácil distinguir a una persona sin entusiasmo, pues se percibe como floja y pesimista, luce como si trajera “bajas las pilas”, nada parece motivarla y no participa en actividades de grupo. Critica todo lo que hacen los demàs, pero no es capáz de sugerir mejores maneras de hacer las cosas.

El entusiasta, siempre está dispuesto a colaborar y en vez de criticar hace sugerencias productivas. Parece estar cargado de una gran energía porque es incansable y contagia a los que le rodean. Aquí cabe decir que quien es entusiasta tiene uno de los principales ingredientes del liderazgo, pues dificilmente encontraremos un líder sin entusiasmo.

¡Hasta el próximo secreto!