Has hecho conciencia de que todo lo que tú eres y quieres ser, surge de todo aquello en lo que tú crees? Por supuesto lo que tu crees, es resultado de tus pensamientos.
Cada actitud, posición, reacción, estímulo o como quieras llamarle, tiene su origen en lo que tú piensas.
Primero cuando niño, tus primeros estímulos fueron realizados por tus padres o quien hizo las veces de ellos, al crecer un poco, siguieron tus abuelos, tus hermanos, posteriormente tus profesores y compañeros de escuela, después el ministro del culto religioso en el que hayas sido iniciado y de repente, se esperaba que tu sólo comenzaras a hacerte cargo de tus pensamientos, es decir, lo que comunmente se llama "ser responsable".
Este proceso, ah como nos duele en algunos casos, pues como parte de todos los estímulos que cañonearon nuestros pensamientos, está inoculado el principio de "culpa", desde donde sin deberla ni temerla, en algunas religiones nos imponen el "pecado original", el cual en muchos casos nos es enseñado no en su exacta dimensión metafórica, sino como una culpa real, que heredamos muchas veces sin saber ni de quien, ni porqué, solo nos dicen que tenemos el pecado original inoculado en nuestro ser.
Pero por otra parte, quien nos enseñó así, fue porque a ellos también los enseñaron de ésta forma, ellos buscaron lo mejor para nosotros, solamente que no sabían otra forma más que la que ellos mismos aprendieron.
En la etapa en la que nos comenzaron a educar, no teníamos el criterio (o uso de razón) suficiente para asumir nuestra propia responsabilidad.
Hoy, (suponemos que) es diferente y solo aquel que no esté dispuesto a asumir sus propia responsabilidad, es por elección que decide detener su propio crecimiento.
Avancemos en los aspectos a tratar y se irá aclarando éste panorama.